Conadi Inició Certificación De Cursos Para Fabricar Instrumentos Musicales Mapuches En La Araucanía

 Conadi Inició Certificación De Cursos Para Fabricar Instrumentos Musicales Mapuches En La Araucanía

CertificacinInstrumentosMapuchesEn la comunidad mapuche Fernando Catrian, ubicada a sólo un kilómetro de Freire, se certificaron los primeros 60 alumnos del Taller de Fabricación de Instrumentos Musicales Mapuche.

En su afán de apoyar el desarrollo y la productividad de las comunidades mapuches de la Región de La Araucanía, la Conadi comenzó a certificar a los 500 alumnos que participaron de los talleres para aprender a fabricar los instrumentos que se utilizan en las ceremonias mapuche, iniciativa inédita que se comenzó como programa piloto a fines del año pasado a solicitud de las propias comunidades.

El frío de la mañana invernal no fue obstáculo para que un centenar de integrantes de la comunidad mapuche Fernando Catrian, ubicada a sólo un kilómetro de Freire, se reuniera junto a otras comunidades aledañas para celebrar la certificación de los primeros 60 alumnos del Taller de Fabricación de Instrumentos Musicales Mapuche impulsado por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, Conadi, donde se enseñaron técnicas específicas para la fabricación de kaskawilla, kultxun, pifilka y txutxuka, además de otros objetos utilizados en la vida cotidiana.

Hasta el lugar se trasladó también el director nacional de la Conadi, Jorge Retamal Rubio, pues se trata de la primera certificación realizada en el marco de esta iniciativa que se lanzó a fines del año pasado como un programa piloto a solicitud de las propias comunidades. Y las comunidades celebraron esta visita con un llellipun, ceremonia mapuche para bendecir a las personas y sus actividades, dirigida por dos machis del sector, y acompañadas por el sonido de los instrumentos fabricados durante la realización de los talleres.

«Este programa busca rescatar las técnicas ancestrales de fabricación de instrumentos que se estaban perdiendo, y además de alumnos desde aquí surgirán monitores, kimches (sabios) que a su vez podrán enseñar a otras personas, tal como ha ocurrido con nuestro programa nacional de lenguas que ya ha recuperado más de 20 mil hablantes de lenguas originarias; y hoy, aquí en Freire tenemos 60 personas que además de saber fabricar instrumentos que se utilizarán en las ceremonias, podrán aplicarlo como un oficio para mejorar sus ingresos económicos», destacó el director nacional de Conadi, Jorge Retamal Rubio.

«Nosotros vimos que nuestras tradiciones se estaban perdiendo y pensamos en cuál iba a ser nuestro legado para las nuevas generaciones, entonces le agradezco a Conadi y a su director que nos trajeron este programa, porque confiaron en nosotros y vieron que nuestro pueblo tiene la capacidad y las herramientas para hacer las cosas como corresponden», agregó Jorge Vergara Catrian, lonco de la comunidad Fernando Catrian.

Motivación y orgullo

La tradición mapuche dicta que los oficios se transmiten de generación en generación, del padre o abuelo al niño a través del nütxam (conversación), sin embargo dicha tradición se fue perdiendo y hoy quedan pocos exponentes de algunas labores que antes eran cotidianas. Este es al caso de los fabricantes de los instrumentos musicales utilizados en las ceremonias tradicionales como el gillatun o el llellipun, que fueron los primeros en ser enseñados a través de este programa.

«Los alumnos estuvieron muy motivados, con harto interés por trabajar, así es que creo que varios de ellos se convertirán en monitores, y eso me enorgullece porque en esta zona ya no quedaban artesanos que supieran fabricar estos instrumentos», indicó José Cayuqueo, de Melipeuco, uno de los «kimche» o sabio en mapuzugun, quien se ha dedicado desde los 14 años a la elaboración de instrumentos musicales para ceremonias mapuche, tradición que proviene desde su bisabuelo y que ahora le puede transmitir a otras personas gracias al programa de Conadi.

«Mi profesora de la escuela me habló de este curso y mis papás me dieron permiso asi es que me inscribí, empecé a aprender y me ha gustado porque con esto también ayudamos a conservar nuestra cultura», dijo José Cares Antilef, alumno de 10 años de edad, perteneciente a la comunidad Valentín Antilef.

Fabricación del kultrun

«Esto me abre una pequeña puerta para seguir adelante, porque yo no sabía trabajar con madera, pero que ahora aprendí me puedo seguir perfeccionando y a futuro se puede convertir en una posibilidad de un nuevo ingreso familiar», señaló Evelyn Melipil, de la comunidad Antonio Curilem de Calfuco, comuna de Freire, quien a continuación explicó en detalle el proceso de fabricación de un kultrun: «primero se corta un trozo de árbol de laurel que luego se debe labrar con la forma de plato que tiene el kultrun; al mismo tiempo se prepara el cuero de chivo que se deja dos días remojando en agua con carburo para luego pelarlo hasta que quede liso; después se deja secar el cuero y se corta con forma circular y con los restos se hacen los lazos con que se amarra el cuero al plato de madera. Después hay que dejarlo reposar junto a un fuego suave hasta que adquiere su sonido característico».

Cabe destacar que esta iniciativa, pionera en su tipo, ha sido recibida con gran interés por parte de las comunidades mapuche, pues la fabricación de instrumentos requiere un conocimiento que -al igual que la lengua mapuche- se estaba perdiendo y que la Conadi está recuperando amparada en el mandato de la Ley Indígena 19.253 y el Convenio 169.

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